Por primera vez en su historia y en la nuestra, el martes
pasado en el barrio de Colegiales se presentó una de las bandas emblemáticas
que marcaron el rumbo del punk y lo que continuó después en
lo que se denominó New Wave. Oriundos de Nueva York, Television brindó un
recital algo desprolijo pero muy experimental con la ausencia de su guitarrista
original Richard Lloyd, suplantado desde 1992 por Jimmy Rip quien supo suplir
con categoría y perspicacia los reveses que Verlaine llevaba en sus constantes estados de trance.
Habrá grandes diferencias entre aquel antro pub CBGB
neoyorquino y el ahora renovado Teatro Vorterix, donde un grupo de sexagenarios
se plantaron ante los interrogantes de unas dos mil personas que esperaban
transportarse a las postales clásicas de ese movimiento que arrancó a mitad de
los setenta, espacios que la banda de Verlaine compartió con artistas como The Ramones, Patti Smith,
Talking Heads, entre otros. Una síntesis
de ese abanico que iluminó los ochenta en esa ciudad estadounidense que
magnificó momentos densos de algunas de sus piezas para iniciar un viaje con
desconocimiento del retorno pero tomando como brújula la persistencia de los
golpes de Billy Fica, quien aun mantiene su prodigiosa porra, y la sobriedad
tántrica del bajo de Fred Smith, quienes contuvieron y enderezaban una barca
disputada por las apuestas sonoras de Rip y Verlaine.
El repertorio fue variado y tuvo sus momentos más álgidos y
eufóricos en la gente cuando sonaban algunas de esas piezas del primer y exitoso
disco de la banda Marquee Moon (1977). Temas como “Prove it” que abrieron de manera
emotiva el show o “Venus” que sumó las voces de Rip y Smith o, por sobre todo,
el mismísimo “Marquee Moon” con sus diez minutos que llevaron al éxtasis a más
de uno con los pasajes de guitarra que indagando en las melodías, al diluir las
aristas más pop y convertirla en una gran obra del rock.
De pocas palabras, sin ese diálogo meloso que los artistas
suelen hacer con un español de guión, Television supo marcar o correrse de esa
idea de recital planificado con una lista de temas ya que de hecho se veía
decidir en el escenario los temas que iban conformando el repertorio. Trayecto
que se complementó con temas como “Venus” o “The Fire” de su segunda placa Adventures y “1180 or so” de su placa Television (1992) y
piezas perdidas en la mente de Tom Verlaine que en sus ausencias, encontraban
conducto para traducirse en los acordes de sus dedos y proponiendo una especie
de jam session del rock.
Sin embargo,
las mejores fiestas terminan y esta celebración encontró su ocaso a la hora y
media con un breve retorno de la banda que se despachó con “I`m gonna find you”
y “Psychotic reaction”, cover de Count Five, para dejarnos ese sabor a
agradecimiento por un sonido que se se ramificó en el curso del rock y que la
movida retro de principios de siglo tomó y explotó con creces.
Fotografías: Javier López Uriburu
Sin embargo,
las mejores fiestas terminan y esta celebración encontró su ocaso a la hora y
media con un breve retorno de la banda que se despachó con “I`m gonna find you”
y “Psychotic reaction”, cover de Count Five, para dejarnos ese sabor a
agradecimiento por un sonido que se se ramificó en el curso del rock y que la
movida retro de principios de siglo tomó y explotó con creces.Fotografías: Javier López Uriburu