En veinte años de carrera, Foo Fighters hizo su primera presentación (de dos) en Buenos Aires en el marco del festival Quilmes Rock 2012 como coronación de una tarde en la que desfilaron diferentes artistas estadounidenses. El ambiente estaba caldeado a la espera de explotar con los alaridos de Dave Grohl, la furia de las guitarras de Chris Shiflett y Pat Smear, la carismática serenidad del bajo de Nate Mendel y el derroche de potencia y energía del baterista Taylor Hawkins.
