1 de noviembre de 2012

Jack Bruce en Argentina: un tercio de crema blusera



De manera desapercibida, uno de los referentes más importantes del blues inglés se presentó en el teatro Gran Rex junto a su Big Blues Band, un conglomerado de jóvenes virtuosos y discípulos de la tradición del jazz y del blues. Con mucha sencillez, se abre el telón y Jack Bruce comienza la velada a modo de relato con “First time i met the blues”, de Buddy Guy, interpretada a modo de trío, como un holograma suspendido en la historia y asociado a uno de los primeros power trío del rock: Cream.

Sin ninguna duda, fue asistir a la cátedra de una de las leyendas vivientes de la música, pionero en la movida del blues inglés participando en gropos como Blues incorporated o trabajando con personajes como Alexis Korner. Jack Bruce amplió su propuesta con la incorporación de vientos que fueron llenando y acorralando a los afortunados que contemplaban atentos al maestro. Entre los rescates de piezas de blues como “Born under a bad sign”, de Albert King o “Spoonful”, de Willie Dixon; Bruce fue complaciendo a su público con canciones de la legendaria banda que formó junto a Eric Clapton y Ginger Baker.

Bruce estuvo acompañado por un grupo magnífico de músicos jóvenes como: Tony Remy (guitarra), Frank Tontoh (batería), Paddy Milner (teclados), Nick Cohen (bajo), Winston Rollings (trombón), Derek Nash (saxo) y Paul Newton (trompeta), quienes pudieron demostrar su talento en el repertorio blusero que devino en pasajes psicodélicos, transportando a una remota década del sesenta.

Cabe destacar que uno de los momentos más intensos y esperados del público fue cuando empezaron a sonar los acordes que abren “White room” del gran álbum Wheels of fire (1968), de Cream, como así también la sugerente y clásica “Sunshine of your love” de Disraeli Gears (1967). Unos bises que se hicieron demorar con el pleno aliento del público que no quería irse tan temprano y disfrutar “Melow down easy” de Little Walter como cierre de una noche épica para la memoria de unos pocos.