
“Las llamas del funk ardiente…”,
como propuesta de la magnífica “Jaguar House” de los Illya Kuryaki and The
Valderramas, quienes nuevamente subieron a un escenario en este operativo
retorno que trae con el oleaje el lanzamiento de Chances, nuevo disco de la
gran banda de los noventa. Por tercera vez en un año, Horvilleur, Spinetta &
cia montaron un espectáculo fascinante y exótico, de esos que se extrañaban en
el rock nacional que tuvo como preludio la presentación de otra gran banda
incendiaria de rock en español: Molotov.
Casi un mes atrás, la tarde
calurosa y la propuesta naif previa a estas dos bandas gigantes fueron dorando
la mente de los flaneurs que se inmolaron en la distante GEBA para airearse un
poco de tanta visita de rock en inglés y reencontrarse con las originales y
vigentes propuestas de dos pesos pesados como los mexicanos de Molotov y los
argentinos de IKV, quienes a modo de duelo no dejaron espacio para ninguna brisa
refrescante y detonar hit tras hit. No fue momento de descanso ya que de un escenario
había que migrar con la fuerza de la ola hacia el otro para presenciar cada una
de las performances de un Personal fest algo más sobrio de presencias que otros
años.
No cabe duda que Molotov es la
mejor entrada, algo ácida y picante para calentar el pecho y rebajarlo con un
trago fuerte entre los riffs de temas como “Amateur” y la furia de “Changüich a
la chichona” o naufragar entre los versos punzantes del discurso reaccionario
del clásico “Gimmie the power” o “Hit me”. Cierto escepticismo recorre en uno
ante los reencuentros después de varios años pero cabe destacar y retractar esa
idea para enfatizar la sorprendente química y vitalidad de los mexicanos
quienes rotaban los instrumentos y el breve diálogo de tinte hipnótico con el
público. La fuerza aplanadora de esta banda dejó a sus márgenes cuerpos
excitados y exhaustos de moverse y gritar las sentidas “Voto Latino” o
“Frijolero”, parte de un combo explosivo que recorrió la carrera de los
mexicanos para dar un breve adiós en nuestro país con su bardera “Puto”.
Pero sin establecer comparaciones
entre dos pesos pesados del rock latinoamericano, el plato final sería una
variante particular con diferentes condimentos de hip hop, funk y rock y una
puesta en escena digna de una de las mejores bandas del rock nacional. Dante
Spinetta y Emmanuel Horvilleur renacieron de los recuerdos para unir fuerzas y
desenvolver sus virtudes de baile, ritmo e innovación en sus líricas con un
gran despliegue musical para levantarse agitado por momentos y por otros saborear
en los oídos las frenéticas melodías.
La inevitable reaparición fue
acompañada con ese grito de macumba que da lugar al mismísimo nombre de la
canción “Chaco”, de aquel disco de título homónimo de 1997. Un despliegue
prometedor de este Personal Fest 2012 que facilitó a los IKV demostrar a pleno
su calidad con una puesta en escena que incluyó un grupo de bailarinas que
encendió una performance de puro funk y rock. “Ula ula” es el primer corte de
difusión de su nueva placa Chances (2012) para continuar a paso arrollador con “Jugo”,
“Latin Geisha”, “Jaguar House” que calentó la noche para hundirnos en las
profundidades de “Abismo” y reflexionar en “Expedición al Klama Hama”.
Uno momentos sensibles e íntimos
de la velada fue la presentación de “Aguila Amarilla” de Chances, homenaje y
recuerdo a la memoria de Luis Alberto Spinetta de parte de su hijo, quien sigue con absoluta
creatividad los mismos pasos.
Siempre presentes “Coolo” y “Jennifer
del Estero” como los hits más festejados por el público que alcanzó el sumum
cuando se armó un “duelo” entre IKV y Molotov interpretando juntos “Madafaka”.
Flores y admiración de un lado y de otro que se continuaron en la explosiva “Remisero”
para luego acontecer que acontecieron en un cierre predecible con su gran
clásico “Abarajame”.
Fotos: personalfest.com
Fotos: personalfest.com


