Alrededor de las 23.20 del viernes pasado, la tormenta que azotó a los asistentes del Personal Fest poco quedó en la memoria y en los cuerpos tras irrupción al escenario de The Strokes y las presentaciones previas de Beady Eye, Broken Social Scene y Goldfrapp. Los neoyorquinos aprovecharon la hora y diez para su performance y desempolvar su repertorio retro y presentar algunas canciones de su nuevo disco Angles (2011).
Con la formación original compuesta por Julian Casablancas (voz), Nick Valensi (guitarra), Albert Hammond Jr. (guitarra), Nikolai Fraiture (bajo) y Fabrizio Moretti (baterista), el conjunto neoyorquino hizo delirar a las 35 mil personas que se agolparon en el escenario principal del festival aprovechando el cierre, para salir a escena con “New York City cops” de Is this it? y demostrar que pesar de los años la banda suena de manera similar al disco.
Lo interesante fue que con cuatro discos en su espalda y una gran cantidad de temas potentes, The Strokes aprovechó y fue certero con cada interpretación y brilló con una potencia demoledora en “Juicebox” o “Reptilia”. Los matices sensibles de la banda se pudieron apreciar en “12:51” lo que simuló con sutileza un corte al repertorio retro de la banda, con un sonido evocador al Iggy Pop setentoso.
Lo sorprendente fue que con disco nuevo en la mano aprovecharían para presentarlo pero sin embargo, solamente tocaron “Under Cover of Darkness”, “You're So Right” y “Gratisfaction”. Sin regalar nada siquiera un poco de simpatía o solamente algún “thank you” o risa de Casablancas, el público saltó cada una de las canciones y coreó los arreglos y rasgueos de guitarra de Valensi quien realmente conforma la pieza y figura fundamental de The Strokes.
Tras conmover a fanáticos y seguidores con su más conocido hit “Last nite”, los neoyorquinos se tomar una pausa para retornar al escenario y cerrar la noche festivalera con “Hard to explain” del primer disco y “Red Light” de First impressions of Earth, ambos temas del primer disco. Pasada las 12.30, algunos decidieron abandonar el predio para huir de la multitud y otros decidieron aprovechar la música de un DJ que cerró la fiesta prometida por esta empresa de telefonía que da nombre al evento.
Una invitación a bailar
En el mismo escenario y previo a The Strokes, la banda inglesa GoldFrapp presentó por primera vez en Buenos Aires sus mixturas electrónicas y experimentales con una fuerte impronta pop regalando por momentos ciertos matices oscuros. La cantante Alison Goldfrapp desplegó todo su glamour con su calidad y sensual voz y un vestuario totalmente excéntrico que la vistió de una estrella radiante y que le permitió con su baile ilustrar la intensidad de sus canciones.
Fotos: Revista Rolling Stone y La Mañana Neuquén


