18 de noviembre de 2011

Interpol e Inspiral Carpets en Argentina: noche de garage

La jornada del viernes pasado estaba preparada para disfrutar de una noche de rock al aire libre y cerrar el tercer ciclo gratuito de Movistar Free Music en el Anfiteatro de Puerto Madero con la presencia de uno de los representante de la movida de Manchester: Inspiral Carpets y, en tanto, el representante actual del garage neoyorquino (junto con The Strokes): Interpol. El público estuvo más decidido a escuchar a la segunda banda, por ello los Carpets tuvieron que sacar a relucir algunos de sus éxitos de principios de los noventa para lograr resarcir ese espacio vacío de casi veinte años desde su últma visita.




El rock de los Inspiral Carpets se encuentra ubicado dentro de la conocida movida de Manchester o Madchester que involucró también a grandes bandas como Happy Mondays y, nuevamente en la escena, The Stone Roses y que de alguna forma dejaron el campo sembrado para el florecimiento de los noventa de bandas como Oasis o The Verve que dieron impulso al Brit Pop. La anécdota cuenta que en su primer visita trajeron como ayudante en el escenario a un joven Noel Gallagher que iría vislumbrando escenarios que luego conquistó con Oasis, y esa también resulta ser la mística de los Carpets quienes no sólo tuvieron ese gran relato sino también supieron mover a Manchester bajo la decadencia del gobierno de neoliberal Thatcher a través de canciones como “This is how it feels”, “I want you” y “Dragging me down”, entre algunas joyas de sus discos: Life (1990), The beast inside (1991), Revenge of the goldfish (1992) y Devil Hopping (1994). 


La banda se mantuvo intacta y con un sonido apropiado y perfecto, nada distante de la furia indie de sus discos. La fuerza y el carisma de los Inspiral Carpets se centró en su cantante Stephen Holt y el tecladista Clint Boon quienes intentaron dialogar con el público y demostraron, destacando a los deportistas locales, su gran afición al fútbol.


Los neoyorquinos de Interpol, dueños del cierre de la noche, empezaron con "Success" tema del último disco de estudio que lleva el nombre de la banda y con el que estuvieron girando por el mundo. El sonido oscuro y "garagero" funcionó como atmósfera perfecta para una luna llena que podía hacerse lucir ante las 10 mil personas que concurrieron al evento.
La banda norteamericana se encargó de repasar un repertorio de canciones que en su mayoría se basó en sus primeros discos y que conformó a un público compuesto por muy pocos fanáticos (más ellas) que se congregaron en esta segunda visita al país. "Esta es nuestra última noche y es muy especial para nosotros terminar aquí, frente a ustedes, argentinos guapos y guapas", expresó en un muy buen español el cantante Paul Banks, quien dialogó muy seguido con el público y se pronunció como maestro de ceremonia acompañado por Daniel Kessler (guitarra), Sam Fogarino (batería), el nuevo bajista Brad Truax y teclados de Brandon Curtis.


La noche primaveral de Buenos Aires fue ideal para sumarse por instantes a la euforia y, por momentos, a la pulcritud con que la banda logró evocar sonidos oscuros, casi experimental en canciones como “NYC” o “Evil” de los discos Turn on the Bright Lights (2002) y Antics (2004), respectivamente; donde la voz grave de Banks vuelve aun más sombrías las melodías y saben dar forma a un sonido propio que por momentos los acercaba a Radiohead pero por otros, los ubicaba con The Strokes.
Los picos de la noche se dieron en canciones como “The Heinrich Maneuver de Our Love To Admire” y retornaron en los bises para cerrar con “Untitled”, “Specialist” y “Obstacle 1”, dando fin a al tercer ciclo del Movistar Free Music que tuvo como artistas en las otras dos ediciones a Jane’s addiction y el retorno de los Illya Kuryaki.


Fotos: Focus Karma