9 de noviembre de 2011

Ringo Starr en Argentina: la fiesta beatle está acá

Primera presentación en Argentina para el beatle más chistoso y a la vez el más cuestionado con respecto a su calidad como baterista. Ahora bien, Ringo Starr conformó una pieza fundamental de la estructura beatle y que demostró con holgadez el lunes pasado en un estadio Luna Park colmado de fanáticos que nunca dejaron de vitorear al inglés acompañado de una selección de músicos brillantes.
 

Colmado por un público que iba desde los 18 hasta los 60 años, las luces se apagan para indicar que el momento llegó y ver la salida, primero, de la All Starr band compuesta por Rick Derringer (guitarra), Richard Page (bajo), Wally Palmer (guitarra), el hermano de Johny: Edgar Winger (teclado y saxo) Gary Wright (teclado) Gregg Bissonette (baterista) y Mark Rivera (multinstrumentista); para que luego estallen los flashes con la salida de Richard Starkey y empiece el recital con “It don't come easy”.
La seguidilla de canciones que impuso el estado de histeria en el público continuó con “It don´t come easy” y ceder protagonismo, tomando su lugar en la batería y dar lugar a los repertorios de los integrantes de su banda. Rick Derringer, notorio y talentoso guitarrista, tuvo sus participación con su hit setentoso “Hang on sloopy”. También Gary Wright, gran amigo de George Harrison, dialogó en español con el público y condimentó el show de romanticismo interpretando la melódica “Dreamweaver”.

En tanto, Ringo Starr luciendo sus gestos típicos en la batería, intentó relegar del protagonismo merecido y con la arenga de la gente con “Ole, ole, ole, Ringoooo, Ringooo” no pudo evitar ser el centro de toda la atención. Por ello, volvió al repertorio beatle con “Boys” de Dixon y Farell y levantó al público para bailar.
Por momentos, con una destreza notable los artistas que demostraron su calidad fueron Edgar Winter, un rubio gigante que supo demostrar con carisma y música que se puede rockear con arriba de sesenta años, por otra parte, Rick Derringer hizo magia con su guitarra y a la vez le sacó unos sonidos bien rabiosos para dar fuerza y agresividad a algunas de las canciones que parecían caerse.
Ringo demostró que con setenta años puede recorrer el mundo haciendo giras, cantando y bailando de manera muy graciosa y, por sobre todo, con mucho sentido del humor. Un aspecto que lo define también es que sabe manejar las pausas, entre tomar el micrófono y bailar o bien ir a la batería para seguir participando del show. Por ello, cabe destacar que el nombre Ringo Starr solamente es para la cartelera porque a pesar de su figura, cede el protagonismo a sus compañeros de escenario logrando que cada uno se destaque.
Acto final y despedida de esta primera presentación tuvo momentos fuertes cuando evocó del disco Help su canción “Act Naturally”, dejando el plato fuerte para el final, agradeciendo a todos y regalando a sus fanáticos “With a little help of my friends” del disco beatle Sgt. Pepper y en los bises dejar su mensaje de paz y amor con otro de los himnos pacifistas de John Lennon: “Give peace a chance”.   


Foto: Telam