4 de junio de 2014

Los Brujos en Ciudad Emergente: "The Aliens are back"

Esta oportunidad en el Festival Ciudad Emergente era única para todos aquellos que solamente había gozado de ciertas imágenes o relatos que circulaban dentro del gueto sónico local. Historias que corren de boca en boca acerca de unos seres que convulsionaban la noche de cualquier lugar del país y que abruptamente, demostraron que la mortalidad era un verso y guardaron silencio. Esta noche volvieron Los Brujos.
Con la presencia de muchos fanáticos de muchas de estas criaturas de los noventa, se pudo apreciar el despliegue de cierto espíritu radicalmente musical, en contraste a otro tipo de corriente más tradicional y que, desde la prensa, se la tildó de barrial o “chabona”.

El operativo retorno comenzó hace tiempo a partir de un blog en el que se depositaba ciegamente la esperanza de un pasado que pareció mejor y cuyas promesas quedaron truncas de golpe y porrazo un día lejano, allá en 1998.

No es momento de llorar ni mirar atrás, hoy en el 2014, hay una necesidad de remover las aguas estancadas e incentivar con el ejemplo a involucrarse y poner el cuerpo en la escena rockera actual. Los Brujos hicieron la lectura y se fueron armando silenciosamente, dentro de ese hechizo que tenían bajo la manga y que aprendieron en las entrañas diabólicas de San Cipriano.

Si se tuviera la oportunidad de repetir algún momento intenso de la adolescencia, ¿cuál sería? Seguramente, para muchos de los que estuvieron en el cierre del primer día del Festival Ciudad Emergente, sería revivir la furia noventosa de Los Brujos. Por eso, un mar de cuerpos golpeados por el tiempo, adictos recuperados y calvos haciendo mosh ilustró una de las mejores noches que puede brindar el rock. 

Tras una ausencia de 17 años, una de las agrupaciones pioneras de la generación sónica argentina tuvo su reencuentro con su mística y con su gente para transformar el coqueto Centro Cultural Recoleta en un intervalo de caos, posesiones de primer tipo y rituales sangrientos. 

Sin la presencia de Lee Chi en esta vuelta, Los Brujos se renuevan con la fusión de las almas de Etna Rocker y Huinka en guitarras (Gabriel Guerrisi y Fabio Pastrello), Meeno en batería (Quique Illid), y las manifestaciones neuróticas canalizadas en las voces Z-PQ y Elle Iluminati (Alejandro Alaci y Ricky Rúa). También pudo apreciarse la participación en el elenco de Rudie Martinez, quien ostenta una trayectoria intachable en varias bandas como San Martín Vampires y Adicta

Una hora perfecta que combinó diferentes joyas exóticas de sus discos Fin de Semana Salvaje (1991), San Cipriano (1993) y Guerra de Nervios (1995), que tuvo la sorpresiva apertura con “Gagarín”, primer estreno del futuro disco, a la musa japonesa liberando a las fieras con “Psicosis Total” y, sin descansos, dieron lugar a “Canción Del Cronopio”. El grueso del show combinó tres temas nuevos como “Buen Humor”, “La Hiena” y el ya conocido “Beat Hit”, junto con el coqueteo morboso y la macumba de la performance encapuchada de “Vudú”, en la que despliegan esa calidad y timing del arte escénico que los convirtió en inigualables. 

“Piso Liso” y “Sasquatch” conformaron los momentos más intensos de la noche con un cierre sobrio que dejaba un sabor de abstinencia en avance, mientras se diluía el show con “Mi Papi No Te Quiere”. Una apuesta trabajada desde la ansiedad, pero con el mensaje claro desde la voz de Ricky Rúa de que hacía alusión al fin de una ausencia para dar cierre al prólogo que los aventurará en una seguidilla de recitales. Un regreso necesario para el rock nacional 

Lista de temas

Gagarin
Psicosis total
Canción del cronopio
Buen humor
Vudú
La hiena
Gente pelea (bajo la locura total)
Sasquatch
Flipper
Piso liso
Beat Hit

Encore:

Capicúa
Mi papi no te quiere