8 de octubre de 2013

El retorno de la primavera Cadillac


Existen regresos que pueden ser saludables en tanto no alcancen el límite de la saturación, que no queman los laureles logrados por la mera ambición de recaudar. La vuelta de Los Fabulosos Cadillacs a los escenarios argentinos forma parte de toda esta intriga que los mantiene en proyectos diferentes pero que cada tanto, una bocanada de nostalgia resulta muy saludable. En Figueroa Alcorta y Pampa alrededor de más de 50 mil personas atestiguaron el 21 de septiembre pasado la excelente y prolija performance de una banda que recorre el adn del rock nacional.

Quizás muchos estaban por curiosidad y otros por abrazo al rito de siempre estar ahí, la banda liderada por Vicentico supo desbocarse en grandes éxitos y brillantes momentos musicales de intensidad apropiada a nuestra geografía. Retomar la vertiente afrocaribeña de la línea de vientos provenientes de la música Ska, hace vigente y toma de la mano a un género muy cercano como el reggae que hasta hace poco logró consagrarse en la cultura local como un gran fenómeno.
La formación de los Cadillacs compuesta por Gabriel Fernández (Vicentico), Flavio Cianciarulo (Sr. Flavio), Sergio Rotman (Rockman), Daniel Lozano (Profesor), Fernando (Nando) Ricciardi, y Mario Siperman (Spiker), iluminó y trajo frescura a una tarde horrible de lluvia que daba inicio a la primavera. No hubo discurso goma ni cursi sobre el amor, ni de mariposas sino una ponencia sin reparos de puro rock.
Un amplio repertorio que se concentró en sus exitosos discos Rey Azúcar y Vasos vacíos, Los Fabulosos Cadillacs demostraron madurez y calidad en la propuesta escénica y en saber comprender las raíces populares de los géneros que maneja al demostrar sensibilidad y calidad en la evocación de sus clásicos.
La intensidad del show encontró su momento cúlmine hacia el final de la primera parte que se remató con “Mal bicho”, a modo de incienso para alejar fachos; y la clásica “Matador” para no sólo recordar los alcances de este clásico sino también poder ahondarnos en las raíces musicales del Río de la Plata.
Los bises resultaron explosivos en los que Flavio dejó el bajo de lado para que su hijo ingrese al escensario y lo acompañe en “Guns of Brixton” de The Clash y continuar el último tramo, evocando las piezas más pedidas por sus fieles seguidos como “Vasos vacíos”, “Mi novia se cayó en un pozo ciego”, “El satánico Mr. Cadillac” para cerrar con “Yo no me sentaría en tu mesa”, himno de rebeldía juvenil que tronó desde las gargantas, mientras resistían los embates del clima para bailar igual en una tarde en la que en tanto estén los Cadillacs, siempre puede haber alegría.  


Fotos: Movistar Free Music