Con el correr del tiempo se hizo inminente dar el primer gran paso para una banda nueva con caras conocidas de proyectos anteriores que la vida los encuentra en este torrente musical llamado Maldonado. La presentación del viernes 24 de mayo pasado en el ND Ateneo significó una fuerte pisada para este grupo conformado por los ex Adicta y la voz de Federico Hoffman y así proponer una apuesta interesante dentro de esta disputa musical dada entre escenas inventadas y un rock que tiende a subestimarse.
Aun las luces siguen tibias de la prueba de fuego que los Maldonado superaron ante un público integrado por conocidos y por muchos que apuestan a este proyecto. La excusa era clara y la necesidad de amplificar un trabajo prolijo y creativo. El arte de esquivar puñales transita escenarios de cierta desolación y que a fuerza de un pop sobrio y mesurado se llega a un compendio de pequeñas obras que sumergen al oyente en una etapa madura post Adicta y superadora respecto a cierta oleada de bandas que impulsadas por un sello discográfico nacional.
Desde sus inicios, la banda reconoció que tocar por diferentes espacios de la ciudad y el conurbano funcionó como impulso para mostrar una vitalidad intacta que no se apagó en la disolución de Adicta sino que tomó un rumbo diferente para proyectar un trabajo más colectivo con el aporte de todos sus integrantes.










