27 de febrero de 2012

Adicta se despidió de los escenarios

El anuncio del penúltimo show del viernes pasado resonaba con pesar en los oídos y corazones de los seguidores de Adicta: los que están siempre y los que también supieron estarlo. Nadie quería perderse este momento, el cierre de una etapa y seguramente el comienzo de otra… Ahí había que estar y seguramente para los integrantes de la banda no fue un momento fácil poner un alto a una trayectoria que hasta hace poco celebraba una década de existencia.
Por ello, es que la decisión de Adrián “Toto” Nievas de no continuar en la banda supuso un golpe brusco, demoledor que incluso él no pudo contener por su intensidad y carga emocional que conllevó. Así fue que la despedida o ese futuro sin Adicta lo superó en el presente y lo encontró herido y vulnerable en un espacio donde siempre supo desplegar carisma e hipnotizar con su voz.
Sin embargo, ahí se encontró la fortaleza de Rudie Martínez, Julián Fraus Horita, Joaquin Franco y Diego Rodríguez; motor que sostuvo los proyectos de la banda en este último tiempo y que supo atravesar las vicisitudes y azares que el rock les dispuso: un cantante que ya no estaba. Por eso, es que a pesar de las manifestaciones de dolor e indignación de los fans, es que hay que amar y celebrar ese caos, cagarse en las putas solemnidades y evacuar la idea de una despedida dramática de novela centroamericana.
El recital tuvo de lo mejor de la banda: un repaso por los diferentes discos que componen su carrera, hasta inclusive un tema nuevo que pidió ser inmortalizado esa noche. Rudie Martínez contuvo esa carga y la supo direccionar; olvidando que el lugar era Cerveza Club de Ramos Mejía, uno podría pensar que se encontraría en un pub de Manchester de los 80. ¿Acaso un Ian Curtis? La fiesta no fue interminable aunque, por ahora, esa despedida sea un dolor eterno para algunos. Un final para Adicta con llantos y vitoreos  en reconocimiento una conexión visceral que muchos tuvieron e hicieron propia. Pero la música siempre está a pesar de que algunos sientan perderlo todo.