Una de las glorias del blues y del rock hizo por tercera vez gala de su talento en River y dio cuenta que solamente hace falta una guitarra para poder dar luz a 45 mil personas que el viernes pasado se congregaron en su nombre. Eric Clapton, ex Cream (entre alguna de las bandas que integró y que hace a su gran trayectoria), no intentó ser simpático hablando demasiado ni mostrar efectos especiales con su show sino simplemente indicar la forma en que se puede sentir la música con un puñado de excelentes canciones y la compañía de un grupo de músicos virtuosos.
Lo que uno puede esperar de un músico de su talla es una explosión en el momento de su entrada al escenario, pero Clapton eligió subir tranquilo y mientras toda la banda se acomodaba en su lugares empezó a sacar magia de su guitarra, delineando las primeras notas de “Key to the highway” . Claro está que no es un espectáculo para saltar sino para relajarse aprovechar el aire primaveral de Buenos Aires y disfrutar de estos tipos que dispuestos a dar cátedra de música.
Nobody knows you when you're down and out by edulebreton
Acompañado por Chris Stainton en piano, Steve Gadd en batería, Willie Weeks en bajo, Tim Carmon en órgano y clavinet, y Michelle John y Sharon White en coros, Eric Clapton evocó un repertorio muy blusero, paseó por diferentes etapas de su carrera solista (inclusive Cream) y derramó euforia al público cuando empezó a tirar sutilmente clásicos como “I shot the sheriff”, “Badge”, “Wonderful tonight” (canción en el que las damas se aflojaban) pero, por sobre todo, repasar algunas canciones de su última placa “Clapton”.
Layla by edulebreton
A mitad del recital, el ex Yardbird soltó la eléctrica para dar inicio a un breve set acústico e interpretar éxitos de su carrera como “Lay down Sally”, “Nobody knows you when you’re down and out” y una versión bien blusera de “Layla”.
Nuevamente, en su versión eléctrica deslumbrando con sus solos y las intervenciones fantásticas del pianista Chris Stainton y el tecladista Tim Carmon, quienes se llevaron la ovación total de todo el estadio, Clapton continuó con “Before you accuse me” para cerrar este show caliente con “Cocaine”.
La puesta en escena un tanto sobria con algunas telas que colgaban de los andamios de las luces no fue superada por la actitud un tanto parca del británico, quien apenas agradecó luego de cada tema, y brindó un cierre con poca explosión con “Crossroads” en los bises y un breve y fugaz saludo antes de la retirada. Sin embargo, Dios dejó por demás satisfecho a un rebaño hambriento de rock y, como si fuera poco, purificó el estadio tras dos noches anteriores a puro Justin Bieber. Amén.
Fotografías: Revista Rolling Stone
Fotografías: Revista Rolling Stone

