La editorial Caja Negra organizó una presentación del libro “Después del Rock” de Simon Reynolds, reconocido crítico de rock del Melody Maker o Rolling Stone, entre otras publicaciones. Con las palabras de Pablo Schanton, representante local de la crítica musical, y los desvíos sonoros de Daniel Melero se intentó dar forma a un encuentro entre el público, los oradores y el propio escritor a través de una videoconferencia con Skype, experiencia que estuvo siempre enmarcada o abrazada por el espíritu capusotteano y que tuvo lugar en el Malba.
La invasiva imagen de Simon Reynolds en la pantalla y los sonidos externos que generaron el ruido en la conversación acompañado de otras imprecisiones, son aspectos que fueron dando rumbo a la velada, en la que el pobre traductor desprovisto de algunos datos de música intentó hacer frente a las circunstancias y feliz ante la caída de la conexión con el entrevistado dió retirada fugaz hacia un baño por una emergencia…
Pablo Schanton, muy relajado y con las palabras adecuadas para pensar algunos conceptos, abordó temáticas del libro tomando el concepto de Postrock que Reynolds postula en sus obras, tales como la aparición constante de Brian Eno (tecladista de The Roxy Music y productor de discos de U2 y Talking Heads, entre otros), el papel del underground con las TICs o bien el rol del crítico y los vínculos con las bandas. Vale aclarar que el periodista argentino fue quien publicó este libro a partir de la compilación de textos del crítico inglés.
Para ahondar un poco más y acercar la experiencia de este tipo de ideas y también para dar olvido a los infortunios, Pablo Schanton invitó Melero al escenario para discutir y reflexionar algunas cuestiones que hicieron a la música experimental en Argentina e indagar los criterios de denominación de ciertos géneros musicales influyentes en los músicos y en la crítica también. No fue menor el relato de Daniel Melero, quien expuso sus conocimientos no sólo musicales sino aquellos que hacen a reconocer a periodistas que han dado un giro en las crónicas o entrevistas a ciertas personalidades. Y siempre, como si estuviera sentado entre el auditorio casi completo, estaba dando vueltas el nombre de un tal Brian Eno.
La presentación de Melero consistió en escuchar un experimento de las lecturas del libro con una voz robótica femenina, la cual jugaba con intensidades y sonidos a los cuales el músico buscó dar énfasis. Sin embargo, como si la noche lo hubiese dispuesto de esa forma, la grabación empezó a fallar y fue el mismo músico quien despidió a los presentes: “Ya pueden irse, no funciona, está fallando”. Después del Rock, Peter Capusotto for ever.