1 de agosto de 2012

Falleció Osvaldo Fattoruso: el beatle montevideano



Quizás sea un personaje que eligió exiliarse en su pasión por experimentar y profundizar en la fusión de estilos como el rock, el jazz o el candombe, entre otras músicas afroamericanos. El Río de la Plata se vuelve una lágrima enorme que sin ninguna duda contornea la silueta de las costas argentinas y uruguayas, espacios donde la música de Osvaldo Fattoruso esparció ese elixir mágico que incentivó e inspiró a generaciones de músicos. El fin de semana pasado, con 64 años  entró en la inmortalidad a quien mejor se lo recuerda como una de las caras de los Shakers, primera banda "beat" sudamericana y una de las más importantes que salieron de Uruguay.



Así como Luis Alberto Spinetta es un referente importante en el comienzo y desarrollo del rock argentino o rioplatense, se puede agregar también que la influencia y la calidad de los hermanos Fattoruso en Uruguay se enmarcan en semejante talla de pioneros. Allá en 1964 formaron parte de la primera banda “beat” en estos pagos sudamericanos, emulando esa imagen de los Beatles que revolucionaba a este nuevo actor que cada vez adquiría más importancia en el mundo: la juventud. Con mucha audacia supieron desarrollar un repertorio propio (de tinte beatle, por supuesto) con letras en inglés, lo cual no quitó ningún tipo de mérito. Al contrario, fueron grandes representantes del beat trabajando y componiendo canciones de gran calidad musical sin envidiarle nada a aquellos cuatro de Liverpool. Quizás su gran falencia radicó en seguir apostando a cantar en inglés como Shakers pero a pesar de su corto período de plena vida y  esplendor (1964-1968), los montevideanos marcaron a las generaciones siguientes en la música rioplatense iluminando, inclusive, a los primeros músicos del rock argentino. Osvaldo y Hugo Fattoruso continuaron con su gran pasión: el jazz. Grandes músicos de vocación. 
El pico de madurez musical se estima que fue el disco “La conferencia secreta del Toto’s bar”, álbum influenciado por el majestuoso Sgt Pepper’s de The Beatles, pero que sin embargo no dejó de implicar una transgresión como propuesta de romper la monotonía del beat y experimentar con algunos sonidos propios como el candombe. De esta manera, el rock empezó imitando a las figuras del mundo anglosajón pero también se fue produciendo un proceso de apropiación local, estableciendo una elemento híbrido y propio: un espacio de aire necesario para la cultura juvenil rioplatense. 
Seguramente, el tema más recordado o que dispara a la figura de estos cuatro montevideanos será el hit “Rompan todo”, un gran momento de la música uruguaya y por sobre todo un pensamiento, de tantos, para recordar a Osvaldo Fattoruso. Buen viaje, maestro.